19 años
25 enero 2012 at 3:55 AM Deja un comentario
Ni comida, ni salud, ni educación. Los Derechos del Niño son sólo letra muerta y en la calle los pibes se ven obligados a crecer a las patadas.
A partir de esta idea, desde La Vieja del Andén, una organización social que camina por el suburbano desde 1993, trabajamos todos los días para arrebatarle pibes a la muerte, para construir juntos un proyecto colectivo de sueños y dignidad.
A La Vieja se acercan niños, adolescentes y jóvenes (en la actualidad son casi cuarenta) que trabajan por monedas en los barrios olvidados de Longchamps , al sur del Gran Buenos Aires. Calles donde la indiferencia no ve la injusticia y las balas policiales (y de gendarmería) desean acabar con las jóvenes vidas. Barrios donde la desocupación es la regla y la pobreza la moneda más común.
La Vieja cuenta con tres áreas permanentes de trabajo:
Educación: donde se trabaja tres veces por semana con apoyo escolar, reforzando la certeza de saberse sujeto de derecho (aunque la cana o los adultos no entiendan) tenemos también dos espacios de educación para adultos incluidos en el plan FinEs
Salud: brindando charlas cotidianas con los pibes y los adultos del barrio, concientizando en el cuidado personal
Sábados: estos días incluimos todo, compartimos, educación, juegos, merienda, peleas, musica, risas, almuerzo y postre. Festejamos los cumpleaños de los pibes (con torta y velitas)
Los viejeros –quienes integramos La Vieja- creemos y trabajamos por otro mundo, por prácticas y valores que una vez fueron de todos, con la herramienta de la solidaridad entendida como resistencia y no como caridad o dádiva.
Trabajamos por un futuro digno. En esto estamos y en esto ponemos nuestras vidas. Y lo hacemos con alegría, como decía Arturo Jaureche:
“El arte de nuestros enemigos es desmoralizar, entristecer a los pueblos. Los pueblos deprimidos no vencen. Por eso venimos a combatir por el país alegremente. Nada grande se puede hacer con la tristeza.”
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